jueves, 25 de septiembre de 2008

Equipamiento completo

No hacen falta palabras para considerar este caso garrafal en que se confunde todo y además cabe dentro de un spa. El prestigio no parece encontrarse precisamente en la corrección idiomática del propietario.

viernes, 12 de septiembre de 2008

Traficantes de petróleo


Otra vez la gramática se muestra escurridiza en ese difícil pasadizo que nos lleva desde lo que queremos decir al punto en que decimos algo, obteniendo un resultado ambiguo: significa dos cosas opuestas al mismo tiempo. Claro que nuestras expectativas permiten entender que los que traen combustible ecuatoriano (de contrabando, a este lado de la frontera en el extremo norte peruano), son intervenidos por la policía acusados de "traficantes de petróleo".
Pero cabría entender que unos supuestos policías peruanos dedicados en sus horas libres a dicho tráfico se dedican a intervenir a los vehículos usando ellos mismos combustible de contrabando (que es notoriamente más barato). Menos mal que esta interpretación, que resultaría un poco infamante, no es la verdadera ni tampoco la primera que viene a la mente de los lectores.
No se pierdan el detalle final: los delincuentes querían llevarse el combustible incautado "con ayuda del abogado", por lo cual entendemos que los abogados hacen también de porteadores.

Discordancia calamitosa


"La piel de un indio no cuesta caro", ironizaba Julio Ramón Ribeyro en uno de sus relatos de La palabra del mudo. En este caso parece que definitivamente la piel es gratuita en este consultorio dermatológico que ofrecía servicios de diagnóstico hace ya unos años mediante el presente volante.
Si hubiera colocado correctamente la concordancia del género en el adjetivo la cosa se hubiera entendido mejor, es decir, se hubiera entendido lo que realmente se quería decir. Para que luego digan que la gramática no sirva para nada.

viernes, 5 de septiembre de 2008

Delito de ambigüedad


Los titulares de prensa hispanoamericanos suelen omitir sistemáticamente todos los artículos y algunas preposiciones no imprescindibles llegando a crear un discurso telegráfico altamente económico. En prosa corriente se diría que "impiden un robo a un cambión de Backus buscando un botín de 30 mil [soles].
Lo que no se puede perdonar en este caso es que el gerundio buscando produce una ambigüedad bien chistosa, porque no se sabe si los que buscan el botín son los ladrones (que es de suponer) o los que impiden el robo a los mismos, ya que en principio el gerundio comparte siempre el sujeto del verbo principal (en este caso, los que impiden).
Nuestro sentido común es más fuerte que nuestra competencia gramatical pero aun así queda un poco oscurecido el sentido de la noticia por culpa de la impericia del redactor.