miércoles, 28 de abril de 2010

Aceptado por todos

En una entrada anterior nos hemos referido a la extensión que tiene en Perú y en otros países americanos la pluralización del verbo haber, que en este caso se da en la forma del subjuntivo hayan (en lugar de haya). En este caso el periodista no solamente no corrige la expresión espontánea del abogado (le parece perfecta), sino que opta por resaltar esas palabras -que son las últimas de la entrevista- en el titular. No lo hace para hacer quedar mal al entrevistado, ya que nadie se va a dar cuenta del detalle y nadie -salvo en otros países- pensaría que está mal, sino porque realmente lo que dice le parece importante y constituye un deseo positivo hacia el futuro. La pluralización de haber es un error que se está convirtiendo en norma de una forma arrolladora. Los profesores y las Academias de la Lengua tendemos que reconocerlo.