jueves, 24 de noviembre de 2011

Full práctico

Estamos rodeados de anglicismos y ya no hay modo de quitarnos de encima la mayoría. Algunos van quedando atrás, afortunadamente. Ya no decimos "el mouse de la computadora" sino "el ratón de la computadora". Ya no decimos "deletear" sino "borrar". En el lenguaje futbolístico ya no decimos "réferi" sino "árbitro", ya no "corner" sino "saque de esquina" o "tiro de esquina", y así otros.
Pero el inglés sigue siendo el rey de la fiesta y escuchamos por doquier cantidad de frases y palabras tomadas del idioma cuasimonosilábico sin más ni más. En la calle encuentro un taller que anuncia en un letrero que venden muebles, vitrinas y "stantes". Se comió la "e" porque así parece venir del inglés, o es que de veras piensa que viene del inglés, por eso de que las radiocaseteras vienen todas con un botón que dice "stand by".
Otro día encontré escrito: "scanneres". Gracioso que conserva la forma gráfica que tiene el término en su lengua originaria, pero le pone el plural del castellano: otro engendro. Otros anglicismos que me asustan son "tener chance", o ese otro de "ofrecer mejor performance" y lo de ir a ver el "sunset", por supuesto. Pero no sé si podremos ganar esta batalla como sí la ganamos con el ratón.
El indefinido "full" ha llenado nuestra vida laboral, y estamos "full chamba" y el supermercado estaba "full gente" y todo está "full". Y como no queremos pensar las cosas sino solamente que nos den el secreto de ganar dinero a espuertas este evento se vende como pan caliente porque es "full práctico".
Es interesante porque los anglicismos suelen ser sustantivos o verbos, pero en este caso es un indefinido que actúa como adjetivo o como adverbio. Ha extendido sus redes.

Gerundio inecuánime

La frasecita del titular sería gramaticalmente impecable si no fuera por la foto. Quiero decir que advertimos inmediatamente el error por cuanto en realidad no se lanzó, sino que afortunadamente los agentes lograron disuadirlo a tiempo. Los policías merecieron el aplauso y el reconocimiento de todos por su brillante actuación. El redactor es el que por dos veces nos hace temblar porque señala esa "intención de quitarse la vida lanzándose al vacío", con un gerundio que hace creer que de veras se lanzó.
Debió decir: "con la intención de lanzarse al vacío para quitarse la vida". El orden de los factores si altera el producto.
En este tipo de noticias abundan los eufemismos, porque no hay duda de que esa persona claramente no estaba en su sano juicio, porque además "hablaba cosas sin sentido"; pero la redacción lo dice en una frase rebuscada: "se encontraba en estado inecuánime". Finalmente tratan de dar una explicación lo más suave que pueden. Para no decir que estaba tomado o borracho, o que es un alcohólico conocido, los vayan a denunciar por ofensas, culminan su noticia diciendo: "estaría inmerso en el consumo de alcohol".

Otra redundancia





Su tamaño es de tamaño regular. Tamaña redundancia. Menos mal que luego se corrige y no sale con que su peso pesa tanto. Mejor me callo que voy a quedar pesado.

martes, 22 de noviembre de 2011

¿Debe ser "se los" o "se lo"?


El castellano presenta un punto débil en la concordancia pronominal, seguramente porque el carácter redundante del mismo obliga a mantener demasiadas distinciones en unas partículas demasiado pequeñas. Si en España confunden fácilmente "le" por "lo" o "la" y al revés, es un error bastante común en Hispanoamérica la falsa concordancia o “interferencia asociativa” que indica la pluralidad del objeto indirecto poniendo la marca de plural al pronombre que en realidad manifiesta al objeto directo. Lo podemos encontrar en el gorro de este titular de primera plana del decano de la prensa peruana:
          *La ley se los prohíbe.

Debe decirse "se lo prohíbe", por cuanto "lo" se refiere al hecho de "portar armas" y no a los serenos portadores de las mismas. Este fenómeno ya lo había registrado perfectamente Charles Kany [1], y en el Perú es absolutamente general, como señala Rivarola.[2]
Para darles una idea se puede encontrar en textos literarios como este cuento de Alfredo Bryce Echenique:
                  *“Pagaban de acuerdo a sus posibilidades y madame Beaussart se los sacaba en cara         cuando les apagaba la luz, diciendo que aún no había oscurecido.”[3]


        Igual en este otro relato de Carlos Eduardo Zavaleta:
                      *“Una cosa es cierta; me deleita sentirme vivo y así se los digo a unos contados amigos, a quienes ahora mismo veo sentados en la sala.”[4]

       Puede decirse que se está incorporando a la norma culta de este espacio del español americano.




[1] Cfr. Charles Kany, Sintaxis hispanoamericana. Madrid, Gredos, 1969, pág. 140.
[2] Cfr.  José Luis Rivarola, "Se los por se lo", en Lexis, 9, 1985, págs. 239-244.
[3] Alfredo Bryce Echenique, “Florence y nós tres” en La felicidad ja, ja. Lima, Milla Batres, 1974, pág. 47.
[4] Carlos Eduardo Zavaleta, “Estudió en San Marcos, pero ya sanó”, en Abismos sin jardines. Cuentos, Lima, Petroperú, 1996, pág. 128.

jueves, 3 de noviembre de 2011

Error fortuito


Muchas veces nos equivocamos por errores fortuitos, tal vez porque se entrecruzan dos construcciones similares. Las preposiciones son las palabras que más fácilmente se disuelven en el océano de posibilidades que nos ofrece la gramática y lo que ocurre en este titular es difícil de determinar. El participio rige un agente precedido por la preposición "por", pero tal vez en la mente del redactor está la idea de "La sierra con más desnutrición que la costa" o algo así. La gramática no es un mecanismo automático.

lunes, 24 de octubre de 2011

Discordancia de ripley


Un poema memorable de Luis Cernuda puntualizaba que "estar cansado tiene plumas", pero como no puede hacerse ropa de cama con las plumas del cansancio tampoco creo que existan plumas infantiles al interior de las colchas y edredones. De paso que este último galicismo está poco a poco imponiéndose al paso de las grandes superficies comerciales igual que por encima de los nombres regionales de la colcha, el cobertor, la cobija o la frazada están difundiendo el españolismo "manta", o rescatan a su modo el arcaico arabismo "diván", con diseño y ruedas último modelo. La lengua siempre fue compañera del imperio.

viernes, 23 de septiembre de 2011

Redundancia

Evidentemente solo corresponde a los correspondientes.
Debió decir: "información confidencial a la que sólo tienen acceso los órganos correspondientes, además de la persona agraviada".
Fíjense también que dice "y de su persona" cuando debió decir "y a su persona". Es un desliz que se presta a una mala interpretación.

viernes, 15 de julio de 2011

Prueba de aptitud

El año 2008 hubo un pequeño escándalo porque la señorita hizo algo que se consideró un ultraje a la insignia nacional y fue llamada a declarar a la Fiscalía. Lo que declaró la bailarina exactamente fue: "Estoy apta a cumplir con las leyes y normas de mi país." El problema es que el adjetivo "apto", que significa 'idóneo', 'hábil', 'a propósito para hacer algo', se construye siempre con la preposición "para". Debió decir "apta para cumplir".
En realidad no es que estuviese "apta", sino "dispuesta", y en este caso no se trataba de "cumplir con las leyes", sino de "obedecer a un mandato judicial" que era el de personarse en el Ministerio Público para dar su declaración. Lo de cumplir con la ley (mejor dicho, "cumplir la ley") debió haberlo pensado (o habérselo consultado a su abogado) antes de subirse al caballo.

En este otro titular vemos el adjetivo empleado correctamente en el sentido propio que se le da en el idioma común:
Puede que Leysi Suárez se hubiera confundido entre la frase "estar apto para" y el verbo "allanarse a", que se acerca más a lo que ella quería decir en el fondo. Cuando una persona ha sido acusada de un delito se dice que "se allana" a las investigaciones o disposiciones de la policía y del Ministerio Público para facilitar -y no entorpecer- su labor, pero en tal caso la señorita no tenía nada más que esperarlas, porque no habría más cosa que investigar cuando el video se había hecho ya público. Aquí tenemos el verbo bien empleado por el señor Humala en este otro titular:

Lo que podríamos observar es la sustitución del pronombre personal por el posesivo en esa frase: "yo no viajé en su representación". Debió decir: "yo no viajé en representación de él", y si hubiera sido más cortés hubiera dicho: "yo no viajé en representación de mi hermano". Pero esa confusión entre el posesivo y el pronombre personal se está haciendo cada vez más común en todas partes. En español general ya se acepta, aunque la norma se resista, en frases como "delante mío", "detrás tuyo", que están en boca de todos, aunque debía ser: "delante de mí", "detrás de ti" y se antepone el posesivo con algunos adverbios: "en mi contra", "a mi alrededor".
En el español andino han dado un paso adelante y se antepone el posesivo en otras construcciones: "en mi delante", "en tu detrás", "en su encima", "en su debajo"... El Diccionario panhispánico de dudas "recomienda evitar esta construcción en el habla esmerada".

Una simpática ambigüedad


Claro que ha sido premeditada.

jueves, 7 de julio de 2011

Intervenciones delicadas



Aquí se puede entender muy bien por qué el castellano pone preposición al objeto directo cuando es nombre de persona, porque si no se confunde con el sujeto. Y es que dicho así parece que los "agentes" van a ser los mismos tranportistas, cuando lo que ocurre en realidad es que ellos van a ser intervenidos por realizar una actividad veraniega (eventual) sin autorización.
Debio haber escrito: "Intervendrán a transportistas que van a la playa". Aquí la manía de quitar artículos y todo lo que se pueda quitar en los titulares no sirve y esa marca gramatical exige su presencia como una ambulancia que pide paso por las avenidas con la sirena a todo dar.
Luego hay más cosas. El primer párrafo es una larga paráfrasis que se compone de tres proposiciones adjetivas: "que prestan servicio", "que no cuentan", "que otorga". Las dos primeras están meramente yuxtapuestas pero deberían coordinarse: "y que no cuentan". La segunda y la tercera no porque están encadenadas en un mecanismo muy útil que solemos conocer como "recursividad" por el que cada una modifica un elemento de la anterior.Son especificaciones muy precisas de esas "empresas" pero tan largas y enredadas que no resultan muy apropiadas para el primer párrafo del cuerpo de la noticia, que supuestamente quiere ser ágil y eficiente. Retrasa demasiado el predicado en pasiva: "serán intervenidas". El retraso sin duda obedece a que la información ya no es nueva: repite lo dicho en el titular.
Luego hay una cacofonía cuando dice: "cancelación de la autorización". Y un montón de redundancias.
Al final del segundo párrafo emplea un adversativo ya muy poco usual y hay que decir que se escribe sin tilde: "para circular en [la ruta] Piura-Sullana u otro destino, mas no para ir a Colán". La elipsis, por si acaso, no es tolerable.El último párrafo comienza con estilo indirecto: "Núñez aseguró que ...", y sin pausas de por medio ni comillas que lo señalen termina en estilo indirecto, confundiendo al lector con los deícticos (porque ese "hoy" es "ayer" y ese "luego" es "después"), y alarmándolos con expresiones enfáticas: "hasta con la cancelación", "ningún tipo de problemas", también propias del discurso oral. Problemas gramaticales son los que tenemos por no tener más cuidado y más delicadeza al escribir.
En este otro titular vemos el verbo bien empleado, sin preposición cuando se refiere a cosas:

En este otro titular vemos el verbo también bien empleado, con preposición ante complemento de persona:

Lo que parece es que la frase final (siempre nos descuidamos más cuando estamos cansados), está mal construida. Dice: "de no hacer así", cuando debió decir "de no ser así". No cuadra muy bien la construcción en el conjunto y más parece que el periodista la copió tal cual de las declaraciones de su fuente cuando ese infinitivo puesto por escrito no puede aplicarse al pasado.
En lugar de "se les solicitó sus antecedentes, para saber si se encontraban al margen de la ley, de no ser así, fueron dejados libres", mejor pudo haber escrito: "se les solicitó sus antecedentes y los que no se encontraban al margen de la ley fueron dejados libres".
Aunque siempre habrá más de una manera de decirlo.

jueves, 19 de mayo de 2011

¿Sujeto con preposición?

El redactor confundió el sujeto con el objeto directo tal vez por la posición que ocupa o porque en un principio se planteo emplear otro verbo que fuera transitivo: "atrapan", "capturan", "intervienen", pero por la razón que sea (tal vez por falta de espacio en el titular) emplearon el intransitivo "cae".
Las que cayeron fueron las piedras que los vecinos lanzaron a la policía para tratar de impedir el hecho.
De yapa tiene una discordancia flagrante, cuando dice: "personal policial de Tacalá se constituyeron al lugar del asalto". El mismo régimen verbal que se le otorga al verbo (cuyo significado procede de un cultismo del ámbito político), también es una rara innovación gramatical (tal vez por influencia de verbos de dirección), ya que debería decir: "se constituyeron en el lugar".

miércoles, 11 de mayo de 2011

Discordancia, caudalímetro y algo más

El titular nos brinda un bonito ejemplo de discordancia entre el sujeto "robo" y el núcleo del predicado "ocasionan", provocado por la atracción del plural de "medidores" que en realidad es un modificador del sujeto o tal vez porque en el fondo se siente como agente de la acción a las "personas de mal vivir" (malvivir es verbo intransitivo) que se mencionan en la primera línea del cuerpo de la noticia. Así muchas veces el verbo busca concordancia con el agente real de la acción cuando no es sujeto gramatical de la oración.
Es una incongruencia porque en realidad no hubo un robo sino solo un intento de robo. Los medidores se quedaron donde estaban, sino que la tubería ya se había roto. Pero esto no es una cuestión gramatical, sino de sentido común. Como diría Eugenio Coseriu, falló el "saber elocutivo", y no el "saber idiomático".
Un poco más abajo habla de "el aniego de proporciones", sin decir si eran grandes o chicas, cuando debió decir "un aniego de grandes proporciones". Y es que como tanto se ha repetido "un incendio de grandes proporciones", "un terremoto de grandes proporciones", y cosas así, finalmente el sustantivo se ha contagiado de la grandeza del adjetivo que le precedía, con lo que se ha liberado de su incómoda presencia. Así que las proporciones ya no son proporcionales a nada sino más bien desproporcionadas a lo grande.
El segundo párrafo es una delicadeza de proporciones, porque en lugar de "medidores", ha optado por decir "caudalímetro", que es un término que parece sacado de una mala traducción del chino a través del inglés de un mal escrito manual de instrucciones. En realidad es un cultismo castellano perfectamente correcto, pero muy poco usado en la lengua común, y en medio de una noticia tan trivial y cotidiana produce un efecto de todos modos sorprendente.
Y luego menciona el inmueble "signado con el N° 1033", cuando el verbo "signar" es una antigualla que solo se usa para decir que una persona pone su firma o hace la señal de la cruz, pero el periodista innovador marca con la señal la página de noticias, y es que algunos emplean "signar" en lugar de "marcar", tal vez por snobismo. Aquí es de todos modos innecesario, porque simplemente bastaba decir "el inmueble N°1033", o más elegante hubiera sido decir "un inmueble de la cuadra diez de Leoncio Prado" o lo que sea.
Lo peor es que en el tercer párrafo dice que "se produjo un reboce de aguas servidas". Lo de "servidas" es un eufemismo para no decir "aguas sucias", o "negras", o simplemente, "desagüe". Lo peor es que haya escrito "reboce" en lugar de "rebose", con clara disgrafía (por emplear una palabra extraña, ya que estamos). El verbo "rebosar" (con ese) significa 'derramarse', y no es lo mismo que "rebozar" (con zeta), 'cubrir casi todo el rostro con la capa o manto', y por ende 'disimular', y por otro lado, 'bañar un alimento en huevo batido, harina, miel, etc.', o 'manchar a alguien o algo'.
Ya no puedo seguir.

El femenino de juez

Es uno de los casos en los que se evidencia una vacilación gramatical, entre la moción de femenino ("jueza"), que es como aparece el término en el titular, o el mantenimiento de la forma común para ambos géneros ("la juez") que es como aparece en la tercera columna de la noticia.
Al final del segundo párrafo hay una pequeña discordancia, porque debió decir que tenía "domicilio y trabajo conocidos".
Por lo demás, la noticia está muy bien redactada y se agradece que el término coloquial con el que se denomina comúnmente a ese tipo de delincuentes se haya enmarcado entre comillas.

miércoles, 20 de abril de 2011

El nombre sin artículo

Aquí tenemos un ejemplo claro de mal empleo del indefinido: en lugar de "como un consumidor", debió decir "como consumidor". La razón no es tan fácil de explicar. Por un lado el sustantivo está actuando como predicativo (y con ello de alguna manera se transpone a la categoría de los adjetivos), y de hecho guarda concordancia con el sujeto. Así pues, en el último párrafo el redactor se refiere en plural a los ciudadanos aludiendo a sus derechos "como consumidores" (cuántas veces es el titular y no el cuerpo de la noticia lo que se escribe mal, por el apuro tal vez o el nerviosismo final del periodista).

Las gramáticas, a partir de Rafael Seco, distinguían el artículo determinado (el/la) del indeterminado (un/una), tomando en realidad la idea de la gramática francesa. Amado Alonso demostró que el indefinido en castellano no puede considerarse artículo porque es tónico y sustantivable, esto es, se comporta exactamente igual que los demás adjetivos determinativos o determinantes. El artículo se opone más bien a la ausencia de artículo, de modo que “el nombre con artículo se refiere a objetos existenciales y sin él a objetos esenciales”. En la visión de Amado Alonso, con artículo el sustantivo expresa cuantitativamente y sin artículo, cualitativamente. Sin duda fue un pensamiento precursor que abrió un camino sugerente al estudio de la gramática en marco del discurso y su contexto.

Eugenio Coseriu demostrará entonces que el castellano establece realmente una oposición entre el artículo y todos los determinantes, incluido el indefinido un/una, de modo que éstos introducen realidades no conocidas todavía en el contexto comunicativo (un día, mi libro, dos amigos). Una vez determinado el elemento designado por el sustantivo, cabe emplear el artículo (el día, el libro, los amigos), para expresar que el objeto ya ha sido presentado y es algo conocido por los interlocutores:

Por la calle venía un forastero. Yo quise saludarlo pero el forastero...

Sin artículo ni indefinido el sustantivo aparece "no actualizado", como portador únicamente de su concepto independiente, tal como se presenta en concepto en una definición:

Insumo es cualquier bien consumible que participa en el proceso productivo...

No se trata de "un insumo" en particular ni de "el insumo" que necesito para tal producto, sino del concepto mismo que se quiere definir. Así cuando se dice que los ciudadanos deben conocer sus derechos "como consumidores" es que tal derecho se les otorga en ese concepto, es decir, en cuanto que se definen así.

lunes, 11 de abril de 2011

De nuevo con la doble negación


En una entrada anterior comprobamos la disolución en la que se está envolviendo la doble negación del castellano, al menos en el Perú, lo que se muestra en la inseguridad que presente su empleo especialmente en el uso oral, pero también por escrito. Aquí tenemos otro ejemplo en el que fácilmente descubrimos que el galeno sindicalista debió haber dicho que no tenía por qué responsabilizar a nadie.
El mismo error se repite en el cuerpo de la noticia cuando afirma que él "no brindó declaraciones a algún medio", y lo que debió decir es que no se las brindó a ningún medio periodístico.
Los lectores avisados ya se habrán dado cuenta de que en el titular está mal escrito "tengó" con tilde (¿se le escapó?) y lo más grave, también es incorrecta la escritura de "porqué" en una sola palabra cuando no se trata del nombre sustantivo: el porqué de tu silencio; sino que hay un pronombre interrogativo precedido de la preposición causal.
También cabría observar la mayúscula de "Federación", en el segundo párrafo, que al no tratarse de un nombre propio debió haberse escrito "federación".
Un poco más adelante parece confundir por metonimia el empleo del verbo "determinar" que no se aplica a los "responsables" sino a la "responsabilidad" de los mismos. Hasta lo que yo sé, las investigaciones tratan de "descubrir" a los responsables y solo cuando ya se han señalado algunos sospechosos (en este caso todavía no), se "determina" su responsabilidad.

lunes, 28 de marzo de 2011

Deber y deber de

Este titular ha empleado incorrectamente la perífrasis con la preposición que preferimos emplear cuando se trata de una hipótesis (deben de ser las ocho = supongo que son las ocho). Cuando se trata de una obligación empleamos la perífrasis sin preposición: (deben registrar = están obligados a registrar; se debe proteger = se ve necesario proteger).
La confusión estimulada por el ahorro (es más fácil reducirlo todo una forma) lucha contra el esfuerzo por lograr mayor claridad (lo que exige una distinción formal), y se muestra otra vez la naturaleza no mecánica o automática del lenguaje, que siempre supone un precario equilibrio de fuerzas entre claridad y economía por un lado, y entre convención y libertad expresiva por otro, por más que la mayor parte de las veces sea un empleo inconsciente.
Es que los compromisos muchas veces quedan en la mera hipótesis y seguro que por ello mismo la gramática acaba confundiéndolos, lo que indica que la experiencia vital no es ajena al funcionamiento del lenguaje, aunque éste no lo refleje siempre de modo evidente o inmediato.
El mismo redactor que se equivocó al decir "deben de registrar" en lugar de "deben registrar", más abajo escribe correctamente: "deben inscribir o reinscribir", lo que manifiesta la vacilación existente en todo el mundo hispánico al respecto, tal vez consecuencia de nuestra natural flexibilidad con la ley.
De paso que todo ese discurso jurídico es casi incomprensible y más adecuado a un boletín judicial que a un periódico local.

sábado, 26 de marzo de 2011

Ortografía para mypes


Las siglas parecen muy modernas pero existen desde los tiempos del Imperio Romano, cuyas legiones iban precedidas por la famosa enseña SPQR. Otra sigla famosa es la INRI con que clavaron a Nuestro Señor en la cruz. Otras sirvieron para reconocer a las órdenes religiosas desde la Edad Media.

Hoy por hoy nos rodean especialmente en el mundo comercial. Caben dos posibilidades: se leen o se deletrean. Lo primero pasa cuando se acomodan bien al silabeo castellano: como BID (Banco Interamericano de Desarrollo), RUC (Registro Unificado de Contribuyentes), que se leen directamente porque forman sílabas aceptables. En cambio tenemos siglas como PBI (producto bruto interno), IGV (Impuesto General a las Ventas), AFP (Administradora de Fondos de Pensiones), TLC (Tratado de Libre Comercio) que siguen deletreándose. En general, funcionan como sustantivos y admiten artículo: el IGV, una AFP. Algunas tienen plural y esto presenta problemas en la escritura.

Un caso llamativo es el que sufre la sigla, tan común en el ámbito del lenguaje económico y el mundo empresarial peruano, de “micro y pequeñas empresas”. Es más problemático porque es mucho más frecuente aludir a ellas en plural (porque una sola no puede ser a la vez micro y pequeña). Existe una Ley Mype y un Registro Nacional de Mypes (escrito REMYPE o Remype).

He visto que en algunos sitios se escribe: MYPE’s o MYPE’S, que no es correcto respecto a la norma ortográfica ni me parece elegante (tampoco se debe escribir: “los 80’s”, “los pitbull’s”). Un ejemplo: “existe en el mercado peruano una amplia oferta de sistemas de información para MYPE'S”. Es una burda imitación del inglés que los profesores y académicos tratamos de erradicar.

También se acostumbra escribir: MYPEs, que tampoco es correcto: “Las MYPEs de acumulación, -dice un blog- tienen la capacidad de generar utilidades para mantener su capital original.”

En el discurso legal se escribe: “MYPE” tanto en singular como en plural, lo cual es una solución correcta, aunque no acorde con el uso oral, porque no se pronuncia así. Sin embargo, es una solución elegante: “Según el artículo tres, las MYPE deben reunir las siguientes características concurrentes…” También he visto este uso en solo con mayúscula inicial: “las Mype no tendrán que esperar 90 o 180 días para cancelar…”

Hay una solución mixta que resulta demasiado complicada e inverosímil: “Las Micro y

Pequeñas Empresas (MyPEs) en el Perú constituyen un elemento clave para el desarrollo”. También encuentro: “Mype”, con el plural: “Mypes”. Es una solución más acorde con el uso común: “las Mypes representan el 98.69% del total de empresas a nivel nacional”.

Sin embargo, es más correcto en minúsculas: “mype”, con plural: “mypes”, porque no se trata de un nombre propio sino de un término común sacado de unas siglas formada por términos comunes y empleada igualmente de esa manera: “el 40 por ciento de las compras estatales son reservadas para las mypes”, “la participación de las mypes en las compras estatales ha ido en aumento”. También sería correcto sin plural: “las mype obtendrán liquidez”.

Las variantes están en liza en las noticias de la prensa, aunque de todos modos recomiendo la forma en minúsculas, que me parece más moderna, más amable, más correcta y más cercana al uso real. Asimismo, creo mejor escribir: “las micro y pequeñas empresas” sin mayúsculas y sin plural en el elemento “micro” (que individualmente funciona como prefijo: “microfinanzas”, “microempresas”), aunque en otras ocasiones puede ser adjetivo relacional: “a nivel micro” (aparte de sustantivo: “las micros de la avenida Abancay”, uso que no viene al caso porque pertenece a otro ámbito). A la larga lo más adecuado sería que el término se adapte totalmente a la ortografía y se escriba: “las mipes” (como pasó con “los radares”, que era un acrónimo), pero eso tal vez no llegue a ocurrir nunca.

Es curioso que el corrector ortográfico de Windows solo admite “MYPE”, pero habrá que renovarlo también. Lo que no se debe aceptar es esos apóstrofes entrometidos. Lo mismo en las siglas que se deletrean: “las AFP’s” o “las ONG’s” son formas espantosas, y hay que escribir “las AFP”, o “las ONG”, simplemente. Aunque decimos las “aefepés” o las “oenegés”. Aquí no se pronuncia lo que se escribe (se deletrea), y así tampoco se escribe lo que se pronuncia (el plural).


Se publicó en el diario Correo de Piura el domingo 27 de marzo de 2011, p. 22.

¿Pasan la aspiradora?

Se olvidaron de poner la preposición: "Tres aspiran a la presidencia comunal". Y es que el verbo aspirar tiene dos acepciones y se construye con dos regímenes (ahora se diría, empleando terminología anglosajona, dos estructuras argumentales): aspirar algo y aspirar a algo. En el primer caso el verbo se acompaña de un complemento directo y en el segundo caso lleva suplemento. Muchos errores gramaticales proceden, en verdad, de la confusión del régimen preposicional con que se construyen muchos verbos.
El artículo tiene otros errores. En el pie de foto emplea incorrectamente el gerundio: "un pacto garantizando el respeto". Mejor hubiera sido decir: "para garantizar el respeto". Podría haberse empleado el gerundio si el enunciado hubiera sido al revés: "Los candidatos garantizan el respeto a los resultados firmando un pacto."
Pero en ese lugar está bien empleada la preposición: "respeto a los resultados", cosa que en el último párrafo aparece de forma incorrecta: "el respeto de la democracia", y finalmente, "el respeto de los resultados".
En verdad, de toda la noticia solo el primer párrafo está bien escrito, aunque la frase final "así lo informó el comité electoral" yo lo habría puesto en el siguiente para no empezar con ese verbo tan poco electoral: "Se trata de..."
Alejandro Puescas Fernández encabeza la lista Blanca, pero en el texto debió decir: "que encabeza", porque entre comas se trata de una explicación. Casi al final de la primera columna se hace un lío: "ha informado que sobre el periodo de tachas no se ha presentado ningún recurso de ese tipo". Lo que sobra aquí es la preposición "sobre", porque siendo un periodo de tiempo debió decir "durante". O mejor haber redactado: "ha informado que no se ha presentado ninguna tacha durante el periodo respectivo", o algo así.
Se nota que trata de recoger en estilo indirecto las declaraciones del señor Ipanaqué pero con poco éxito, sea por la impericia del redactor que no acomoda bien las citas o porque las citas de la fuente no encuentran acomodo posible. En el tercer párrafo, además de que falta una coma antes de "informó", inserta una cita directa luego de un punto cuando ese segmento es de forma ostentosa un complemento circunstancial del anterior. Y coordina en indicativo (cuando es un suponer): "ha extraviado o ha caducado", refiriéndose al mismo carné, cuando sólo el primer verbo se puede predicar de "el comunero" pues lo que caduca (verbo intransitivo) es el carné.
El castellano obliga en estos casos a representar al comunero como el destinatario de esa acción con un complemento indirecto expresado con el pronombre enclítico, o sea, debió decir:
"Octavio Ipanaqué Nizama, presidente del comité electoral, informó que podrán sufragar únicamente los comuneros con carné, "por lo que el comunero que haya extraviado o al que se le haya caducado el mismo, tiene plazo hasta el 13 de diciembre para solicitarlo".
Lo demás del detalle se lo puede ahorrar porque es redundante.
En el siguiente párrafo olvida el auxiliar (parece errata del redactor): "ha habido ausentismo". En realidad, como se trata de una cita en estilo indirecto, debió quitar de ahí las comillas: "sostuvo que en las elecciones..." y debió poner el verbo en pretérito perfecto: "hubo ausentismo" (no sabemos cuánto, y la cifra que señala no tiene punto de comparación). Más adelante se convierte sin señal alguna en una cita directa "esperamos", lo que resulta chocante.
La declaración ofrece meramente yuxtapuestas tres afirmaciones dispares, que repiten "comuneros" hasta el cansancio. En el texto escrito debieron colocarse un conector apropiado:
"Asimismo sostuvo que en las elecciones anteriores hubo bastante ausentismo, puesto que participaron tan solo 12 mil comuneros (de un total de 40 mil). "Esperamos que los comuneros hagan uso del derecho que les corresponde", precisó.
El último párrafo tiene muchos errores: "evitar la guerra sucia y el respeto de la democracia" presenta una elipsis insoportable, que produce una incongruencia, porque se trata de "salvaguardar el respeto a la democracia". La preposición también está confundida en el último segmento: "el respeto de los resultados", mientras que en el pie de la foto se encuentra escrito correctamente: "el respeto a los resultados".
En fin, muchos errores debidos principalmente a un amala elaboración del texto escrito a partir de unas declaraciones que por el mismo hecho de realizarse oralmente presentan una sintaxis más simple, con yuxtaposiciones, elipsis, solecismos... La entonación puede solventar en muchos casos los defectos sintácticos de los discursos orales, pero el texto escrito no perdona los descuidos.

sábado, 12 de marzo de 2011

Más errores

En clase de Lengua 3 hemos comentado esta noticia periodística observando que además del error de discordancia del titular, que ya comentamos en una ocasión anterior, hay otros errores gramaticales que aparecen ahora resaltados.
En primer lugar tenemos dos gerundios referidos a una acción posterior a la del periodo: "fue atendido (...) estando ahora recuperado y manteniendo...". Debió decir: "fue atendido (...) y ahora se encuentra recuperado y mantiene signos vitales estables". El gerundio es muy útil y muy versátil, porque se puede situar en cualquier sitio y nos permite referir circunstancias que de alguna manera u otra participan o condicionan el proceso indicado por el verbo principal con esa función multiusos que es el complemento circunstancial de modo, donde cabe de todo.
El otro error ha aparecido ya en nuestro blog con el verbo intervenir. Ahora es el verbo atender el que se acompaña indebidamente del régimen preposicional con un nombre que no es persona sino objeto ("un lloro desesperado"). Esto se puede tal vez explicar porque el redactor seguro está pensando en el recién nacido pero no le quiere decir "llorón", porque así se rompería el tono entrañable y emotivo que le quiere dar al texto, y en su lugar dice "lloro", que por metonimia lo designa. Lo demás ("que busca alimento") se refiere al niño y no al lloro.
El complemento directo lleva preposición a solo si le sigue un nombre de persona. El gerundio solo se aplica a situaciones simultáneas o anteriores (en la forma compuesta). Esa inconsecuencia y esa laguna propician errores y con ello producen inestabilidades en el sistema. La tendencia parece indicar que el castellano del futuro empleará la preposición a en todos los casos de complemento directo con lo cual se confundirá más con el indirecto (y de ahí podrían originarse otros cambios). Aquí en América no se confunden tanto los pronombres átonos (Alarcos los llamaba "incrementos pronominales del verbo"), pero en España leísmo, laísmo y loísmo anuncian un quiebre del sistema. Los gerundios de posterioridad son cada vez más frecuentes pese a que fácilmente se reemplazan por formas simples y la norma culta los rechaza y procura evitarlos.
Otra cosa que no comentamos es la incongruencia del primer párrafo, que niega demasiado alegremente que "madre no es la que engendra" (solo en sentido figurado podríamos aceptar que el recién nacido ya lo sabe) y cuatro líneas más abajo se refiere a la persona que lo engendró como "su propia madre", en una flagrante contradicción. El siguiente párrafo insiste en que los médicos y enfermeras no son "sus verdaderos padres", pero ya imaginábamos que hablaba en sentido imaginado cuando se refería a ellos como "su nueva familia".
Y resulta chocante que nos describa su situación en términos médicos: "ingresó con hipoglicemia, conjuntivitis, infección umbilical" para seguido decir que tenía picaduras y estaba sucio. Es que recoge las declaraciones de Manuel Avellaneda, seguro el médico de turno. Pero en lugar de poner tal cual el parte médico hubiera sido más adecuado (hablo en términos de Eugenio Coseriu), que expresara esa información en palabras de uso común y no tecnicismos. Pudo decir: "llegó hambriento, lleno de legañas y de picaduras y sucio, pero ya se ha recuperado y se encuentra bien de salud". Algo así hubiera sido mucho mejor, pero eso es responsabilidad de cada uno.

viernes, 11 de febrero de 2011

No cuadra el distributivo

En una ocasión anterior ya expresamos nuestro pesar por la desaparición de "sendos" y es que parece que ya no se usa o se usa mal por la dificultad de su significado distributivo "uno cada uno" o más bien por la falta de hábito lector y la pobreza de las lecciones gramaticales de nuestros modernos sistemas escolares. Aquí todo parece estar bien: "Tres heridos dejan sendos accidentes", impecable. "Tres personas resultaron heridas la mañana de ayer tras producirse sendos accidentes de tránsito en diferentes puntos de la ciudad", inmejorable. Pero el gorrito ya nos mosquea y como el que avisa no es traidor pronto advertimos que el periodista se refiere a dos sucesos solamente: un despiste y un atropello. El primero sólo afectó al protagonista motorizado, mientras que en el segundo resultaron contusionados la motociclista y un pobre adulto mayor que fue arrollado por el ciclomotor pero luego se negó a ser atendido.
Las cuentas no salen, porque "sendos accidentes" significaría que fueron tres los que ocasionaron los heridos: uno en cada uno. Pero resulta que fue uno en el primero y dos en el segundo y la pobre gramática se desmaya del espanto. Debió escribir que fueron tres los heridos en dos accidentes.
Debemos consolarnos con que el último enunciado acierta en el empleo del numeral plural: "Los heridos de ambos accidentes fueron auxiliados por el Serenazgo." Se puede decir aquí "ambos" porque fueron dos, independientemente del número de auxiliados, que no son "sendos" porque fueron tres. A ver si además de números aprendemos con esto un poco más de gramática. Y de anatomía, porque con toda frescura el periodista diagnostica "fractura de húmero de la pierna derecha", cuando el húmero es justo el hueso que se junta al hombro, que por ahí va la etimología.