lunes, 28 de marzo de 2011

Deber y deber de

Este titular ha empleado incorrectamente la perífrasis con la preposición que preferimos emplear cuando se trata de una hipótesis (deben de ser las ocho = supongo que son las ocho). Cuando se trata de una obligación empleamos la perífrasis sin preposición: (deben registrar = están obligados a registrar; se debe proteger = se ve necesario proteger).
La confusión estimulada por el ahorro (es más fácil reducirlo todo una forma) lucha contra el esfuerzo por lograr mayor claridad (lo que exige una distinción formal), y se muestra otra vez la naturaleza no mecánica o automática del lenguaje, que siempre supone un precario equilibrio de fuerzas entre claridad y economía por un lado, y entre convención y libertad expresiva por otro, por más que la mayor parte de las veces sea un empleo inconsciente.
Es que los compromisos muchas veces quedan en la mera hipótesis y seguro que por ello mismo la gramática acaba confundiéndolos, lo que indica que la experiencia vital no es ajena al funcionamiento del lenguaje, aunque éste no lo refleje siempre de modo evidente o inmediato.
El mismo redactor que se equivocó al decir "deben de registrar" en lugar de "deben registrar", más abajo escribe correctamente: "deben inscribir o reinscribir", lo que manifiesta la vacilación existente en todo el mundo hispánico al respecto, tal vez consecuencia de nuestra natural flexibilidad con la ley.
De paso que todo ese discurso jurídico es casi incomprensible y más adecuado a un boletín judicial que a un periódico local.

sábado, 26 de marzo de 2011

Ortografía para mypes


Las siglas parecen muy modernas pero existen desde los tiempos del Imperio Romano, cuyas legiones iban precedidas por la famosa enseña SPQR. Otra sigla famosa es la INRI con que clavaron a Nuestro Señor en la cruz. Otras sirvieron para reconocer a las órdenes religiosas desde la Edad Media.

Hoy por hoy nos rodean especialmente en el mundo comercial. Caben dos posibilidades: se leen o se deletrean. Lo primero pasa cuando se acomodan bien al silabeo castellano: como BID (Banco Interamericano de Desarrollo), RUC (Registro Unificado de Contribuyentes), que se leen directamente porque forman sílabas aceptables. En cambio tenemos siglas como PBI (producto bruto interno), IGV (Impuesto General a las Ventas), AFP (Administradora de Fondos de Pensiones), TLC (Tratado de Libre Comercio) que siguen deletreándose. En general, funcionan como sustantivos y admiten artículo: el IGV, una AFP. Algunas tienen plural y esto presenta problemas en la escritura.

Un caso llamativo es el que sufre la sigla, tan común en el ámbito del lenguaje económico y el mundo empresarial peruano, de “micro y pequeñas empresas”. Es más problemático porque es mucho más frecuente aludir a ellas en plural (porque una sola no puede ser a la vez micro y pequeña). Existe una Ley Mype y un Registro Nacional de Mypes (escrito REMYPE o Remype).

He visto que en algunos sitios se escribe: MYPE’s o MYPE’S, que no es correcto respecto a la norma ortográfica ni me parece elegante (tampoco se debe escribir: “los 80’s”, “los pitbull’s”). Un ejemplo: “existe en el mercado peruano una amplia oferta de sistemas de información para MYPE'S”. Es una burda imitación del inglés que los profesores y académicos tratamos de erradicar.

También se acostumbra escribir: MYPEs, que tampoco es correcto: “Las MYPEs de acumulación, -dice un blog- tienen la capacidad de generar utilidades para mantener su capital original.”

En el discurso legal se escribe: “MYPE” tanto en singular como en plural, lo cual es una solución correcta, aunque no acorde con el uso oral, porque no se pronuncia así. Sin embargo, es una solución elegante: “Según el artículo tres, las MYPE deben reunir las siguientes características concurrentes…” También he visto este uso en solo con mayúscula inicial: “las Mype no tendrán que esperar 90 o 180 días para cancelar…”

Hay una solución mixta que resulta demasiado complicada e inverosímil: “Las Micro y

Pequeñas Empresas (MyPEs) en el Perú constituyen un elemento clave para el desarrollo”. También encuentro: “Mype”, con el plural: “Mypes”. Es una solución más acorde con el uso común: “las Mypes representan el 98.69% del total de empresas a nivel nacional”.

Sin embargo, es más correcto en minúsculas: “mype”, con plural: “mypes”, porque no se trata de un nombre propio sino de un término común sacado de unas siglas formada por términos comunes y empleada igualmente de esa manera: “el 40 por ciento de las compras estatales son reservadas para las mypes”, “la participación de las mypes en las compras estatales ha ido en aumento”. También sería correcto sin plural: “las mype obtendrán liquidez”.

Las variantes están en liza en las noticias de la prensa, aunque de todos modos recomiendo la forma en minúsculas, que me parece más moderna, más amable, más correcta y más cercana al uso real. Asimismo, creo mejor escribir: “las micro y pequeñas empresas” sin mayúsculas y sin plural en el elemento “micro” (que individualmente funciona como prefijo: “microfinanzas”, “microempresas”), aunque en otras ocasiones puede ser adjetivo relacional: “a nivel micro” (aparte de sustantivo: “las micros de la avenida Abancay”, uso que no viene al caso porque pertenece a otro ámbito). A la larga lo más adecuado sería que el término se adapte totalmente a la ortografía y se escriba: “las mipes” (como pasó con “los radares”, que era un acrónimo), pero eso tal vez no llegue a ocurrir nunca.

Es curioso que el corrector ortográfico de Windows solo admite “MYPE”, pero habrá que renovarlo también. Lo que no se debe aceptar es esos apóstrofes entrometidos. Lo mismo en las siglas que se deletrean: “las AFP’s” o “las ONG’s” son formas espantosas, y hay que escribir “las AFP”, o “las ONG”, simplemente. Aunque decimos las “aefepés” o las “oenegés”. Aquí no se pronuncia lo que se escribe (se deletrea), y así tampoco se escribe lo que se pronuncia (el plural).


Se publicó en el diario Correo de Piura el domingo 27 de marzo de 2011, p. 22.

¿Pasan la aspiradora?

Se olvidaron de poner la preposición: "Tres aspiran a la presidencia comunal". Y es que el verbo aspirar tiene dos acepciones y se construye con dos regímenes (ahora se diría, empleando terminología anglosajona, dos estructuras argumentales): aspirar algo y aspirar a algo. En el primer caso el verbo se acompaña de un complemento directo y en el segundo caso lleva suplemento. Muchos errores gramaticales proceden, en verdad, de la confusión del régimen preposicional con que se construyen muchos verbos.
El artículo tiene otros errores. En el pie de foto emplea incorrectamente el gerundio: "un pacto garantizando el respeto". Mejor hubiera sido decir: "para garantizar el respeto". Podría haberse empleado el gerundio si el enunciado hubiera sido al revés: "Los candidatos garantizan el respeto a los resultados firmando un pacto."
Pero en ese lugar está bien empleada la preposición: "respeto a los resultados", cosa que en el último párrafo aparece de forma incorrecta: "el respeto de la democracia", y finalmente, "el respeto de los resultados".
En verdad, de toda la noticia solo el primer párrafo está bien escrito, aunque la frase final "así lo informó el comité electoral" yo lo habría puesto en el siguiente para no empezar con ese verbo tan poco electoral: "Se trata de..."
Alejandro Puescas Fernández encabeza la lista Blanca, pero en el texto debió decir: "que encabeza", porque entre comas se trata de una explicación. Casi al final de la primera columna se hace un lío: "ha informado que sobre el periodo de tachas no se ha presentado ningún recurso de ese tipo". Lo que sobra aquí es la preposición "sobre", porque siendo un periodo de tiempo debió decir "durante". O mejor haber redactado: "ha informado que no se ha presentado ninguna tacha durante el periodo respectivo", o algo así.
Se nota que trata de recoger en estilo indirecto las declaraciones del señor Ipanaqué pero con poco éxito, sea por la impericia del redactor que no acomoda bien las citas o porque las citas de la fuente no encuentran acomodo posible. En el tercer párrafo, además de que falta una coma antes de "informó", inserta una cita directa luego de un punto cuando ese segmento es de forma ostentosa un complemento circunstancial del anterior. Y coordina en indicativo (cuando es un suponer): "ha extraviado o ha caducado", refiriéndose al mismo carné, cuando sólo el primer verbo se puede predicar de "el comunero" pues lo que caduca (verbo intransitivo) es el carné.
El castellano obliga en estos casos a representar al comunero como el destinatario de esa acción con un complemento indirecto expresado con el pronombre enclítico, o sea, debió decir:
"Octavio Ipanaqué Nizama, presidente del comité electoral, informó que podrán sufragar únicamente los comuneros con carné, "por lo que el comunero que haya extraviado o al que se le haya caducado el mismo, tiene plazo hasta el 13 de diciembre para solicitarlo".
Lo demás del detalle se lo puede ahorrar porque es redundante.
En el siguiente párrafo olvida el auxiliar (parece errata del redactor): "ha habido ausentismo". En realidad, como se trata de una cita en estilo indirecto, debió quitar de ahí las comillas: "sostuvo que en las elecciones..." y debió poner el verbo en pretérito perfecto: "hubo ausentismo" (no sabemos cuánto, y la cifra que señala no tiene punto de comparación). Más adelante se convierte sin señal alguna en una cita directa "esperamos", lo que resulta chocante.
La declaración ofrece meramente yuxtapuestas tres afirmaciones dispares, que repiten "comuneros" hasta el cansancio. En el texto escrito debieron colocarse un conector apropiado:
"Asimismo sostuvo que en las elecciones anteriores hubo bastante ausentismo, puesto que participaron tan solo 12 mil comuneros (de un total de 40 mil). "Esperamos que los comuneros hagan uso del derecho que les corresponde", precisó.
El último párrafo tiene muchos errores: "evitar la guerra sucia y el respeto de la democracia" presenta una elipsis insoportable, que produce una incongruencia, porque se trata de "salvaguardar el respeto a la democracia". La preposición también está confundida en el último segmento: "el respeto de los resultados", mientras que en el pie de la foto se encuentra escrito correctamente: "el respeto a los resultados".
En fin, muchos errores debidos principalmente a un amala elaboración del texto escrito a partir de unas declaraciones que por el mismo hecho de realizarse oralmente presentan una sintaxis más simple, con yuxtaposiciones, elipsis, solecismos... La entonación puede solventar en muchos casos los defectos sintácticos de los discursos orales, pero el texto escrito no perdona los descuidos.

sábado, 12 de marzo de 2011

Más errores

En clase de Lengua 3 hemos comentado esta noticia periodística observando que además del error de discordancia del titular, que ya comentamos en una ocasión anterior, hay otros errores gramaticales que aparecen ahora resaltados.
En primer lugar tenemos dos gerundios referidos a una acción posterior a la del periodo: "fue atendido (...) estando ahora recuperado y manteniendo...". Debió decir: "fue atendido (...) y ahora se encuentra recuperado y mantiene signos vitales estables". El gerundio es muy útil y muy versátil, porque se puede situar en cualquier sitio y nos permite referir circunstancias que de alguna manera u otra participan o condicionan el proceso indicado por el verbo principal con esa función multiusos que es el complemento circunstancial de modo, donde cabe de todo.
El otro error ha aparecido ya en nuestro blog con el verbo intervenir. Ahora es el verbo atender el que se acompaña indebidamente del régimen preposicional con un nombre que no es persona sino objeto ("un lloro desesperado"). Esto se puede tal vez explicar porque el redactor seguro está pensando en el recién nacido pero no le quiere decir "llorón", porque así se rompería el tono entrañable y emotivo que le quiere dar al texto, y en su lugar dice "lloro", que por metonimia lo designa. Lo demás ("que busca alimento") se refiere al niño y no al lloro.
El complemento directo lleva preposición a solo si le sigue un nombre de persona. El gerundio solo se aplica a situaciones simultáneas o anteriores (en la forma compuesta). Esa inconsecuencia y esa laguna propician errores y con ello producen inestabilidades en el sistema. La tendencia parece indicar que el castellano del futuro empleará la preposición a en todos los casos de complemento directo con lo cual se confundirá más con el indirecto (y de ahí podrían originarse otros cambios). Aquí en América no se confunden tanto los pronombres átonos (Alarcos los llamaba "incrementos pronominales del verbo"), pero en España leísmo, laísmo y loísmo anuncian un quiebre del sistema. Los gerundios de posterioridad son cada vez más frecuentes pese a que fácilmente se reemplazan por formas simples y la norma culta los rechaza y procura evitarlos.
Otra cosa que no comentamos es la incongruencia del primer párrafo, que niega demasiado alegremente que "madre no es la que engendra" (solo en sentido figurado podríamos aceptar que el recién nacido ya lo sabe) y cuatro líneas más abajo se refiere a la persona que lo engendró como "su propia madre", en una flagrante contradicción. El siguiente párrafo insiste en que los médicos y enfermeras no son "sus verdaderos padres", pero ya imaginábamos que hablaba en sentido imaginado cuando se refería a ellos como "su nueva familia".
Y resulta chocante que nos describa su situación en términos médicos: "ingresó con hipoglicemia, conjuntivitis, infección umbilical" para seguido decir que tenía picaduras y estaba sucio. Es que recoge las declaraciones de Manuel Avellaneda, seguro el médico de turno. Pero en lugar de poner tal cual el parte médico hubiera sido más adecuado (hablo en términos de Eugenio Coseriu), que expresara esa información en palabras de uso común y no tecnicismos. Pudo decir: "llegó hambriento, lleno de legañas y de picaduras y sucio, pero ya se ha recuperado y se encuentra bien de salud". Algo así hubiera sido mucho mejor, pero eso es responsabilidad de cada uno.