miércoles, 20 de abril de 2011

El nombre sin artículo

Aquí tenemos un ejemplo claro de mal empleo del indefinido: en lugar de "como un consumidor", debió decir "como consumidor". La razón no es tan fácil de explicar. Por un lado el sustantivo está actuando como predicativo (y con ello de alguna manera se transpone a la categoría de los adjetivos), y de hecho guarda concordancia con el sujeto. Así pues, en el último párrafo el redactor se refiere en plural a los ciudadanos aludiendo a sus derechos "como consumidores" (cuántas veces es el titular y no el cuerpo de la noticia lo que se escribe mal, por el apuro tal vez o el nerviosismo final del periodista).

Las gramáticas, a partir de Rafael Seco, distinguían el artículo determinado (el/la) del indeterminado (un/una), tomando en realidad la idea de la gramática francesa. Amado Alonso demostró que el indefinido en castellano no puede considerarse artículo porque es tónico y sustantivable, esto es, se comporta exactamente igual que los demás adjetivos determinativos o determinantes. El artículo se opone más bien a la ausencia de artículo, de modo que “el nombre con artículo se refiere a objetos existenciales y sin él a objetos esenciales”. En la visión de Amado Alonso, con artículo el sustantivo expresa cuantitativamente y sin artículo, cualitativamente. Sin duda fue un pensamiento precursor que abrió un camino sugerente al estudio de la gramática en marco del discurso y su contexto.

Eugenio Coseriu demostrará entonces que el castellano establece realmente una oposición entre el artículo y todos los determinantes, incluido el indefinido un/una, de modo que éstos introducen realidades no conocidas todavía en el contexto comunicativo (un día, mi libro, dos amigos). Una vez determinado el elemento designado por el sustantivo, cabe emplear el artículo (el día, el libro, los amigos), para expresar que el objeto ya ha sido presentado y es algo conocido por los interlocutores:

Por la calle venía un forastero. Yo quise saludarlo pero el forastero...

Sin artículo ni indefinido el sustantivo aparece "no actualizado", como portador únicamente de su concepto independiente, tal como se presenta en concepto en una definición:

Insumo es cualquier bien consumible que participa en el proceso productivo...

No se trata de "un insumo" en particular ni de "el insumo" que necesito para tal producto, sino del concepto mismo que se quiere definir. Así cuando se dice que los ciudadanos deben conocer sus derechos "como consumidores" es que tal derecho se les otorga en ese concepto, es decir, en cuanto que se definen así.

lunes, 11 de abril de 2011

De nuevo con la doble negación


En una entrada anterior comprobamos la disolución en la que se está envolviendo la doble negación del castellano, al menos en el Perú, lo que se muestra en la inseguridad que presente su empleo especialmente en el uso oral, pero también por escrito. Aquí tenemos otro ejemplo en el que fácilmente descubrimos que el galeno sindicalista debió haber dicho que no tenía por qué responsabilizar a nadie.
El mismo error se repite en el cuerpo de la noticia cuando afirma que él "no brindó declaraciones a algún medio", y lo que debió decir es que no se las brindó a ningún medio periodístico.
Los lectores avisados ya se habrán dado cuenta de que en el titular está mal escrito "tengó" con tilde (¿se le escapó?) y lo más grave, también es incorrecta la escritura de "porqué" en una sola palabra cuando no se trata del nombre sustantivo: el porqué de tu silencio; sino que hay un pronombre interrogativo precedido de la preposición causal.
También cabría observar la mayúscula de "Federación", en el segundo párrafo, que al no tratarse de un nombre propio debió haberse escrito "federación".
Un poco más adelante parece confundir por metonimia el empleo del verbo "determinar" que no se aplica a los "responsables" sino a la "responsabilidad" de los mismos. Hasta lo que yo sé, las investigaciones tratan de "descubrir" a los responsables y solo cuando ya se han señalado algunos sospechosos (en este caso todavía no), se "determina" su responsabilidad.