viernes, 15 de julio de 2011

Prueba de aptitud

El año 2008 hubo un pequeño escándalo porque la señorita hizo algo que se consideró un ultraje a la insignia nacional y fue llamada a declarar a la Fiscalía. Lo que declaró la bailarina exactamente fue: "Estoy apta a cumplir con las leyes y normas de mi país." El problema es que el adjetivo "apto", que significa 'idóneo', 'hábil', 'a propósito para hacer algo', se construye siempre con la preposición "para". Debió decir "apta para cumplir".
En realidad no es que estuviese "apta", sino "dispuesta", y en este caso no se trataba de "cumplir con las leyes", sino de "obedecer a un mandato judicial" que era el de personarse en el Ministerio Público para dar su declaración. Lo de cumplir con la ley (mejor dicho, "cumplir la ley") debió haberlo pensado (o habérselo consultado a su abogado) antes de subirse al caballo.

En este otro titular vemos el adjetivo empleado correctamente en el sentido propio que se le da en el idioma común:
Puede que Leysi Suárez se hubiera confundido entre la frase "estar apto para" y el verbo "allanarse a", que se acerca más a lo que ella quería decir en el fondo. Cuando una persona ha sido acusada de un delito se dice que "se allana" a las investigaciones o disposiciones de la policía y del Ministerio Público para facilitar -y no entorpecer- su labor, pero en tal caso la señorita no tenía nada más que esperarlas, porque no habría más cosa que investigar cuando el video se había hecho ya público. Aquí tenemos el verbo bien empleado por el señor Humala en este otro titular:

Lo que podríamos observar es la sustitución del pronombre personal por el posesivo en esa frase: "yo no viajé en su representación". Debió decir: "yo no viajé en representación de él", y si hubiera sido más cortés hubiera dicho: "yo no viajé en representación de mi hermano". Pero esa confusión entre el posesivo y el pronombre personal se está haciendo cada vez más común en todas partes. En español general ya se acepta, aunque la norma se resista, en frases como "delante mío", "detrás tuyo", que están en boca de todos, aunque debía ser: "delante de mí", "detrás de ti" y se antepone el posesivo con algunos adverbios: "en mi contra", "a mi alrededor".
En el español andino han dado un paso adelante y se antepone el posesivo en otras construcciones: "en mi delante", "en tu detrás", "en su encima", "en su debajo"... El Diccionario panhispánico de dudas "recomienda evitar esta construcción en el habla esmerada".

Una simpática ambigüedad


Claro que ha sido premeditada.

jueves, 7 de julio de 2011

Intervenciones delicadas



Aquí se puede entender muy bien por qué el castellano pone preposición al objeto directo cuando es nombre de persona, porque si no se confunde con el sujeto. Y es que dicho así parece que los "agentes" van a ser los mismos tranportistas, cuando lo que ocurre en realidad es que ellos van a ser intervenidos por realizar una actividad veraniega (eventual) sin autorización.
Debio haber escrito: "Intervendrán a transportistas que van a la playa". Aquí la manía de quitar artículos y todo lo que se pueda quitar en los titulares no sirve y esa marca gramatical exige su presencia como una ambulancia que pide paso por las avenidas con la sirena a todo dar.
Luego hay más cosas. El primer párrafo es una larga paráfrasis que se compone de tres proposiciones adjetivas: "que prestan servicio", "que no cuentan", "que otorga". Las dos primeras están meramente yuxtapuestas pero deberían coordinarse: "y que no cuentan". La segunda y la tercera no porque están encadenadas en un mecanismo muy útil que solemos conocer como "recursividad" por el que cada una modifica un elemento de la anterior.Son especificaciones muy precisas de esas "empresas" pero tan largas y enredadas que no resultan muy apropiadas para el primer párrafo del cuerpo de la noticia, que supuestamente quiere ser ágil y eficiente. Retrasa demasiado el predicado en pasiva: "serán intervenidas". El retraso sin duda obedece a que la información ya no es nueva: repite lo dicho en el titular.
Luego hay una cacofonía cuando dice: "cancelación de la autorización". Y un montón de redundancias.
Al final del segundo párrafo emplea un adversativo ya muy poco usual y hay que decir que se escribe sin tilde: "para circular en [la ruta] Piura-Sullana u otro destino, mas no para ir a Colán". La elipsis, por si acaso, no es tolerable.El último párrafo comienza con estilo indirecto: "Núñez aseguró que ...", y sin pausas de por medio ni comillas que lo señalen termina en estilo indirecto, confundiendo al lector con los deícticos (porque ese "hoy" es "ayer" y ese "luego" es "después"), y alarmándolos con expresiones enfáticas: "hasta con la cancelación", "ningún tipo de problemas", también propias del discurso oral. Problemas gramaticales son los que tenemos por no tener más cuidado y más delicadeza al escribir.
En este otro titular vemos el verbo bien empleado, sin preposición cuando se refiere a cosas:

En este otro titular vemos el verbo también bien empleado, con preposición ante complemento de persona:

Lo que parece es que la frase final (siempre nos descuidamos más cuando estamos cansados), está mal construida. Dice: "de no hacer así", cuando debió decir "de no ser así". No cuadra muy bien la construcción en el conjunto y más parece que el periodista la copió tal cual de las declaraciones de su fuente cuando ese infinitivo puesto por escrito no puede aplicarse al pasado.
En lugar de "se les solicitó sus antecedentes, para saber si se encontraban al margen de la ley, de no ser así, fueron dejados libres", mejor pudo haber escrito: "se les solicitó sus antecedentes y los que no se encontraban al margen de la ley fueron dejados libres".
Aunque siempre habrá más de una manera de decirlo.