jueves, 24 de noviembre de 2011

Full práctico

Estamos rodeados de anglicismos y ya no hay modo de quitarnos de encima la mayoría. Algunos van quedando atrás, afortunadamente. Ya no decimos "el mouse de la computadora" sino "el ratón de la computadora". Ya no decimos "deletear" sino "borrar". En el lenguaje futbolístico ya no decimos "réferi" sino "árbitro", ya no "corner" sino "saque de esquina" o "tiro de esquina", y así otros.
Pero el inglés sigue siendo el rey de la fiesta y escuchamos por doquier cantidad de frases y palabras tomadas del idioma cuasimonosilábico sin más ni más. En la calle encuentro un taller que anuncia en un letrero que venden muebles, vitrinas y "stantes". Se comió la "e" porque así parece venir del inglés, o es que de veras piensa que viene del inglés, por eso de que las radiocaseteras vienen todas con un botón que dice "stand by".
Otro día encontré escrito: "scanneres". Gracioso que conserva la forma gráfica que tiene el término en su lengua originaria, pero le pone el plural del castellano: otro engendro. Otros anglicismos que me asustan son "tener chance", o ese otro de "ofrecer mejor performance" y lo de ir a ver el "sunset", por supuesto. Pero no sé si podremos ganar esta batalla como sí la ganamos con el ratón.
El indefinido "full" ha llenado nuestra vida laboral, y estamos "full chamba" y el supermercado estaba "full gente" y todo está "full". Y como no queremos pensar las cosas sino solamente que nos den el secreto de ganar dinero a espuertas este evento se vende como pan caliente porque es "full práctico".
Es interesante porque los anglicismos suelen ser sustantivos o verbos, pero en este caso es un indefinido que actúa como adjetivo o como adverbio. Ha extendido sus redes.

Gerundio inecuánime

La frasecita del titular sería gramaticalmente impecable si no fuera por la foto. Quiero decir que advertimos inmediatamente el error por cuanto en realidad no se lanzó, sino que afortunadamente los agentes lograron disuadirlo a tiempo. Los policías merecieron el aplauso y el reconocimiento de todos por su brillante actuación. El redactor es el que por dos veces nos hace temblar porque señala esa "intención de quitarse la vida lanzándose al vacío", con un gerundio que hace creer que de veras se lanzó.
Debió decir: "con la intención de lanzarse al vacío para quitarse la vida". El orden de los factores si altera el producto.
En este tipo de noticias abundan los eufemismos, porque no hay duda de que esa persona claramente no estaba en su sano juicio, porque además "hablaba cosas sin sentido"; pero la redacción lo dice en una frase rebuscada: "se encontraba en estado inecuánime". Finalmente tratan de dar una explicación lo más suave que pueden. Para no decir que estaba tomado o borracho, o que es un alcohólico conocido, los vayan a denunciar por ofensas, culminan su noticia diciendo: "estaría inmerso en el consumo de alcohol".

Otra redundancia





Su tamaño es de tamaño regular. Tamaña redundancia. Menos mal que luego se corrige y no sale con que su peso pesa tanto. Mejor me callo que voy a quedar pesado.

martes, 22 de noviembre de 2011

¿Debe ser "se los" o "se lo"?


El castellano presenta un punto débil en la concordancia pronominal, seguramente porque el carácter redundante del mismo obliga a mantener demasiadas distinciones en unas partículas demasiado pequeñas. Si en España confunden fácilmente "le" por "lo" o "la" y al revés, es un error bastante común en Hispanoamérica la falsa concordancia o “interferencia asociativa” que indica la pluralidad del objeto indirecto poniendo la marca de plural al pronombre que en realidad manifiesta al objeto directo. Lo podemos encontrar en el gorro de este titular de primera plana del decano de la prensa peruana:
          *La ley se los prohíbe.

Debe decirse "se lo prohíbe", por cuanto "lo" se refiere al hecho de "portar armas" y no a los serenos portadores de las mismas. Este fenómeno ya lo había registrado perfectamente Charles Kany [1], y en el Perú es absolutamente general, como señala Rivarola.[2]
Para darles una idea se puede encontrar en textos literarios como este cuento de Alfredo Bryce Echenique:
                  *“Pagaban de acuerdo a sus posibilidades y madame Beaussart se los sacaba en cara         cuando les apagaba la luz, diciendo que aún no había oscurecido.”[3]


        Igual en este otro relato de Carlos Eduardo Zavaleta:
                      *“Una cosa es cierta; me deleita sentirme vivo y así se los digo a unos contados amigos, a quienes ahora mismo veo sentados en la sala.”[4]

       Puede decirse que se está incorporando a la norma culta de este espacio del español americano.




[1] Cfr. Charles Kany, Sintaxis hispanoamericana. Madrid, Gredos, 1969, pág. 140.
[2] Cfr.  José Luis Rivarola, "Se los por se lo", en Lexis, 9, 1985, págs. 239-244.
[3] Alfredo Bryce Echenique, “Florence y nós tres” en La felicidad ja, ja. Lima, Milla Batres, 1974, pág. 47.
[4] Carlos Eduardo Zavaleta, “Estudió en San Marcos, pero ya sanó”, en Abismos sin jardines. Cuentos, Lima, Petroperú, 1996, pág. 128.

jueves, 3 de noviembre de 2011

Error fortuito


Muchas veces nos equivocamos por errores fortuitos, tal vez porque se entrecruzan dos construcciones similares. Las preposiciones son las palabras que más fácilmente se disuelven en el océano de posibilidades que nos ofrece la gramática y lo que ocurre en este titular es difícil de determinar. El participio rige un agente precedido por la preposición "por", pero tal vez en la mente del redactor está la idea de "La sierra con más desnutrición que la costa" o algo así. La gramática no es un mecanismo automático.