jueves, 22 de marzo de 2012

Pobreza léxica


Tal vez piensen que soy exagerado pero creo que hay algunos indicios de pobreza en el vocabulario que no sé si puedan o no explicarse por la aparición de las nuevas tecnologías, la pérdida de la lectura y la cultura audiovisual que nos invade de oralidad y de inmediatez. El texto escrito quiere ser preciso en las palabras y especialmente en los verbos y lo que ocurre en estos tres casos es que los reporteros echan mano del verbo más fácil y usual del castellano.

De esa manera, en lugar de "favorece" dice uno "es a favor de". En este otro caso dice "es hasta por" en lugar de "alcanza", que sería mucho más fácil y claro. ¡Prefiere ponerle dos preposiciones antes de buscar un verbo más preciso! Y un tercero, en lugar de decir " que la atención "se ha reducido a emergencias", o que "está restringida a emergencias" busca un camino más fácil para no ponerse a pensar mucho: "solo es por emergencia". Voy a tratar de buscar más, seguro encuentro por ahí otros ejemplos.

El castellano puede emplear perfectamente el verbo ser con gran cantidad de preposiciones sin que ello constituya ninguna menoscabo de la dignidad del hablante ni del idioma, y decimos que tal cosa "es para mí", o la otra "es de fulanito", y que todo "es por culpa del de más allá" y cosas así, pero igual cuesta creer que no puedan utilizarse verbos con un contenido más preciso en estos textos, que por el contexto deberían ser más claros y precisos.

Se nota que el diccionario no se utiliza tanto como antes. Pasa en otros muchos casos, como en un artículo de una revista de medicina que en lugar de "aplica" resuelve sin más dilación con este otro nuevo uso preposicional del verbo ser: "es con", en una frase tan técnica como:

"El tratamiento de la peliosis hepática es con los mismos antibióticos, empleados en la Angiomatosis bacilar, e igualmente requieren varios meses para la desaparición de los mismos."

Está claro que el médico de turno no se rascó mucho la cabeza. Ni siquiera se dio cuenta que no debía decir "los mismos" sino "la misma" puesto que lo que desaparece no son los antibióticos sino la peliosis.


Es para morirse y yo creo también de preocuparse: si el idioma se empobrece también nosotros mismos lo hacemos, y nuestras ideas (digo las de la mayoría) se vuelven cada vez más escuálidas.