miércoles, 11 de abril de 2012

Hacer y echar

Un alumno de mi curso de Lengua 3 de la Universidad de Piura, Renzo García Farfán, ha encontrado este titular impactante.
Esta barbaridad demuestra cómo a veces lo más importante se deja para el final y sin miramientos de ninguna clase mandan a la imprenta el titular de primera plana sin siquiera echarle un vistazo, ni digamos pagar un sueldo digno a un buen corrector de pruebas.
El error se explica porque "echa" del verbo "echar" se parece a la forma del participio del verbo "hacer", el que se emplea perfectamente con hache inicial en esa frase tan divertida: "comida hecha, amistad deshecha".
Dicho en términos un poco más técnicos, se trata de palabras homónimas pero no homógrafas y hace proclive el error ortográfico, es decir, propicia la disgrafía manifiesta.
Dicho en términos comunes y corrientes, es una metida de pata de categoría extraordinaria que merecería la censura de todo el gremio reporteril, si no fuera porque en los tiempos que corren ya muchos ni se preocupan, y solo unos pocos están dispuestos a pagar lo justo, así nos va, a los especialistas del difícil arte de escribir.
Muchas gracias a Renzo por su colaboración, por su interés y por la agudeza con la que encuentra titulares mal escritos, porque ya es la segunda vez que me alcanza recortes periodísticos con errores garrafales.

A palabras necias oídos sordos

Ya hemos hablado en una ocasión anterior de la paronomasia (semejanza entre dos palabras distintas), así como de los problemas que ocasionan a la hora de componer los textos, sobre todo cuando se trata de transcribir lo que otros han dicho. En este sentido, el que parece estar mal del sistema auditivo es el reportero, al que en lugar de "andanadas" se le ha ocurrido poner ese disparate.